No sabría explicar cuál fue el tornillo que saltó de mi cabeza, ni por qué exactamente. Sólo puedo deciros que hace un tiempo que me siento agobiada en los espacios repletos de cosas, que me angustia un armario lleno a rebosar, que no soporto el escritorio del ordenador a tope de iconos.
Hace tiempo que vengo leyendo cosas acerca del minimalismo y de la frugalidad pero, algunos consejos son demasiado duros como para seguirlos 100% y a bote pronto (¿Vivir con menos de cien cosas??)
Así, aunque estoy seguro de que quiero reducir mis pertenencias en todos los ámbitos y quedarme sólo con lo que uso de verdad, he decidido operar este cambio lentamente. El primer paso ha sido cambiar el modo de pensar y decidir antes de comprar algo si realmente lo necesito o sólo lo quiero. Esta simple estrategia me ha servido para reducir mis compras en un tercio.
Además, había que ir librando espacio pero existe un poco esa obligación moral de usar cada objeto hasta el fin de su vida útil. Para solucionar este problema nada mejor que donar o reglar aquello que está en buen estado. Así, me he deshecho de una mini-cadena, videos, DVDs, revistas científicas, ropa, libros, etc.
La Navidad es una buena época para poner en circulación algunas de esas cosas que languidecen en tus armarios: hay campañas de recogida de libros, juguetes, calzado, gafas, material escolar, etc. Participa. Rompe con ese apego estúpido a los objetos. Empieza por el primero... y luego cuéntame qué tal te ha ido...


Estoy contigo, a mí me pasa igual. Me gustaría tener una casa minimalista con mucho espacio libre, pero no puedo evitar que se acumulen los objetos por todos los rincones y me agobio. Yo hace tiempo que rechacé el consumismo desaforado, sobre todo en Navidad, y solo compro lo justo y necesario. Necesito pocas cosas porque no soy materialista, pero debería donar, vender o regalar muchas de mis pertenencias para hacer espacio...
Besos
Todos tendemos, en general, a acumular cosillas y, en cierto modo, es bueno que las cosas se utilicen y se compartan. Algo que he ido haciendo siempre (he sido una gran viajera de autobús y tren) es compartir los periódicos y revistas. Una vez terminas una revista, si la abandonas en un banco de un parque, en la repisa de la ventana de una tienda, en la mesa de una cafetería, encima de la máquina de café del centro cívico, etc. siempre hay alguien interesado en ella que la recoge y le echa un vistazo.
Feliz espacio!
Uy, sobre este tema se podría decir y opinar tanto...
Me estoy acordando de Diógenes, de quien cuentan no necesitaba para ser feliz más que lo que necesita un perro. Por cierto, ¿por que lo llaman Síndrome de Diógenes, si era él todo lo contrario: no necesitaba nada de nada, y menos aún basura?
"Vivir de manera sencilla, conforme a la naturaleza, con deseos fáciles de satisfacer y con las únicas pertenencias que uno pudiera salvar en caso de naufragio".
http://www.cinicos.com/cinismo.htm
Salud!
Pues estoy de acuerdo. Yo tampoco soporto ver un escritorio lleno de iconos o la casa llena de cosas. Pero lo mio responde más a un trastorno obsesivo-compulsivo que a ser minimalista xD.
Te invitaría a pasar una tarde en casa de mis suegros. A mi me da un telele cada vez que voy. Es una mezcla de "Horror Vacui" y desorden llevado al extremo, tanto que apenas hay sitio donde pisar. Según ellos, no quieren tirar nada porque todo les es necesario. Yo siempre digo medio en broma que tienen un poco de síndrome de Diógenes, pero estoy empezando a pensarlo de verdad :-S
si todos fuesemos y pensasemos así....que maravilla de mundo y pensar que los políticos casi nos obligan a consumir.
Utrella!!!
Acabo de leer en una revista (en el centro cívico) una carta de un lector que se quejaba de que los niños están sometidos a una presión por parte de la publicidad inaudita. Ponía como ejemplo a los niños con catálogos más pesados que ellos, rodeando con un rotulador todo lo que querían. Y, je,je, el caso de una hija de una amiga que había pedido una caja de compresas porque le gustaba mucho el anuncio. No más comentarios ¿verdad?
los niños y los mayores de la actualidad están sometidos totalmente , el marketing es dueño del alma de sus madres, los niños al fin y al cabo hacen lo que les dejan hacer y muchas veces, te lo digo por lo he vivido, las madres les compran todo para que sean más que los otros y no digan es que fulanito no puede.
Nofler educó a sus hijos a saber no tener, es decir a tener que llevar el peso de no tener una video consola sólo porque la tienen todos los demás. Mi hijo mayor de 24 se compró el mismo con sus ahorros su ordenador y sus juegos, yo jamás intervine para que fuese un viciado de los video juegos.
Actualmente existen miles de niños que están totalmente enganchados al consumo y a los videojuegos.
Los datos están ahí, nofler no les niega el futuro por esto, como díce alguna persona de mi entorno, esto no es negar al futuro , es tan sólo saber que el que algo quiere algo le cuesta y evitar de pequeños que sólo vivan enganchados a una video consola, la vida tiene mucho más aprendizaje, está cargada de experiencias maravillosas que nos enseña a ser mejores como personas.
Utrella!!!