Hoy es un día sin compras. Tal vez el anuncio te llega tarde e, ignorante de la importancia de esta insumisión consumista, ya has caído en las redes de los centros comerciales y grandes almacenes y, por tanto, desembolsado parte de tu sueldo en cualquier cosilla.
No importa. Siempre puedes apuntar el día en el calendario del próximo año o, mejor aún, extender esta iniciativa del BUT NOTHING DAY a muchas otras jornadas pre-navideñas.
El día 26 de noviembre se ha escogido, puesto que la propuesta proviene del activismo ecologista mundial, porque el viernes último del mes de noviembre, tras el Día de Acción de Gracias, se da el pistoletazo de salida a las compras navideñas.
Sumarse a este (y todos los días que tú quieras) Día Sin Compras supone hacer una crítica contra los excesos consumistas. Supone también recordarnos que lo bastante es suficiente y que la acumulación de bienes no nos trae la felicidad.
En palabras de Ecologistas en Acción, "la trampa de nuestra sociedad de construir individuos que se sienten permanente y sistemáticamente insatisfechos con lo que tienen para que sigan consumiendo genera, en definitiva, frustración e infelicidad".
No caigas en sus redes, no compres porque sí. No desperdicies el dinero que tanto te ha costado ganar. Busca la felicidad donde realmente puedas encontrarla...


El problema, problemón, es que el mundo con su sistema capitalista necesita que la gente consuma para continuar funcionando, para que siga habiendo puestos de trabajo.
Y un sistema que precisa que la gente desee primero y compre después cosas que en realidad no necesita en absoluto, esa, es una sociedad abocada a la autodestrucción.
No tendría más importancia en un mundo con pocos humanos; pero cada vez hay más y más (...) y más Homo sapiens y los recursos del planeta Tierra merman día tras día...
Intuyo la suerte ya está echada, por desgracia.
Está claro que hay una disparidad enorme entre los recursos existentes y el número de habitantes del planeta pero, creo,especialmente provocado por un afán de consumo desproporcionado que hace que, para que unos tengan una colección de autos, otros mueran de hambre, literalmente. Por supuesto que no podemos vivir todos como en Europa o EEUU. Ahora bien, ¿significa eso que sobra gente? Pues quizá lo que nos sobra es egoísmo... Tenemos que repartir mejor los recursos.