Tradicionalmente venimos realizando una especie de examen de conciencia el último día del año, consistente en evaluar lo que ha significado para nosotros el año pasado y formular nuestros deseos y propósitos para el próximo. Este año, por alguna razón, lo percibo desdibujado en el tiempo. No tengo conciencia real de que hoy sea Nochevieja y nos toque ya comer las uvas. Ha sido un año bueno: sin trabajo, con muy poco dinero, con la pérdida de algún que otro ser querido, pero un año de mucha más calma y paz interior que cualquiera de los anteriores.
Este año he madurado las opciones del decrecimiento, la frugalidad y el disfrute del camino interno. Valoro más la calidad que la cantidad en las amistades, en el amor, en las relaciones personales en general. He aprendido a disfrutar mucho más con mucho menos. Mis conductas se han vuelto más conscientes con el entorno, con el medio ambiente y con los demás. Soy más consciente también de que "los demás" abarca a unos 7000 millones de personas, ni más ni menos.
En cualquier caso, me está costando excesivamente imaginar mis propósitos de año nuevo. Dejé de fumar hace tiempo, apenas veo la TV, leo mucho, reciclo hasta el aceite de cocina, cocino yo misma, reutilizo todos los artículos que puedo, compro sólo le necesario (no lo que hacen que se nos antoje necesario), etc. etc.
Creo que voy a decantarme por:
- Llevar una dieta vegetariana 5 días por semana.
- Comprar más productos ecológicos. Serán más caros, pero como ahora consumo menos, puedo permitírmelos.
- Hacer los yogures en casa (he pedido para Reyes una yogurtera).
- Desarrollar más mi capacidad de paciencia.
- Empezar/retomar sesiones semanales de yoga/pilates/meditación.
- Vivir con muuuuuuuuuuuuucha calma.
Os deseo a todos un Feliz Año Nuevo y una lista de propósitos que, realmente, os ayude a mejorar.


Deseo, deseo, que todos los del g20, g8 y demas siglas se vayan a refrescarse en el escroto del primer nuncio papal que encuentren y allí se queden para siempre.
Felices fiestas y lo de siempre.
Yo deseo lo que cualquier día normal. El concepto del tiempo para mí ya no lo cambian 12 campanadas a medianoche, más que nada porque en muchos años he comprobado que sigo igual de cenicienta. Ojalá está noche a ti te llegue la carroza ;) ¡Un saludo!
Aún sabiendo que esto de los cambios de año es una invención humana más -la Tierra da vueltas alrededor del Sol, sí, pero el que utilicemos esa medida para visionar el tiempo fragmentado no tiene mucho que ver su continuidad, completamente real; que se lo pregunten a los demás seres vivos-, ¡¡feliz año Dalloway!!
Me has dejado un poco flipado, está claro que si el planeta se va al garete no será culpa tuya.
Y por curiosidad... ¿eres muy nerviosa? jeje es que para mí, que tengo la tranquilidad de espíritu "por castigo" -sólo salgo de ella de vez en cuando a causa de alguna chica, pero enseguida regreso a ella-, me sorprende el hincapié que haces en la calma y la paz interior.
Bueno, que me enrollo, un saludete!