Ser frugal es también ser ecológico en algún sentido. Van de la mano, puesto que desperdiciar menos, reciclar y reutilizar las cosas siempre que sea posible, nos permite cuidar la naturaleza a la vez que ahorrar. Algunos consejos para ahorrar en verde en la cocina son:

- Recoge el agua de lluvia para regar las plantas (es la mejor) o para fregar. Igual puedes hacer con el agua que aún no ha salido caliente en tu grifo.

- Olvídate del papel. Las servilletas de tela y las bayetas de microfibra son más ecológicas y baratas a la larga.

- No es necesario tener un limpiador para cada espacio de la casa. El jabón de toda la vida, bicarbonato, vinagre y limón son suficientes para la limpieza de toda la casa.

- Tiende la ropa (nada de secadora) y plancha con la temperatura más baja posible y en el menor tiempo que podamos.

- Lavadora y lavavajillas, siempre llenos y a la menor temperatura que nos permita un lavado correcto.

- Aprovecha el horno para asar patatas, manzanas, pimientos, etc. mientras se cocina otro plato.

- Cocina en grandes cantidades y luego congela, esto nos ahorra tiempo y energía y nos facilita la compra de productos a granel.

- Olvídate, en serio, de la comida preparada. Es pésima para tu salud, sabe mal y cocina NO es tan difícil ni costoso.

- Cuanto menos envoltorio tenga tu compra, mejor. Esto te lleva a comprar a la carnicería, la frutería, la pescadería, etc. en lugar de a las grandes superficies donde todo está sobre bandejas de plástico, envuelto en más plástico. Organizando bien el tiempo y con ayuda del congelador, comprar productos frescos de calidad es más sencillo de lo que parece.

- Reutiliza los envases de vidrio para tus conservas (ya sabes, tomate frito, pimientos asados, mermeladas...); las bolsas de pan de molde vacías son perfectas para congelar las barras de pan; cualquier recipiente (p.e. tarrinas de mantequilla o queso fresco) puede convertirse en una excelente fiambrera.  PIENSA ANTES DE TIRAR ALGO SI PUEDE DÁRSELE OTRO USO.

- Hazte con un kéfir y fabrica tu propio yogur (son dos productos diferentes y ambos muy saludables). Menos envoltorios, menos conservantes, cero almidón modificado de maiz.

- Compra productos de temporada y, si puedes, locales.

- Planta algunas de tus hierbas como perejil en unas macetas. En primavera puedes plantar un huerto urbano con fresas, tomates, pepinos... Hace ilusión y no es necesario mucho espacio.

- BEBE AGUA DEL GRIFO. Otro día hablaremos del timo del agua embotellada y su flagrante negocio. Si en tu ciudad sabe a perros, fíltrala.