Mientras en la mayoría de los países de la Europa civilizada la enseñanza privada se bate en retirada lentamente y es algo a extinguir (en Dinamarca directamente no existe tal cosa), España es el país de Europa donde más alumnos van a colegios privados. En ciudades como Madrid y Barcelona la proporción llega a ser escandalosa: dos tercios de los padres deciden llevar a sus hijos a colegios privados (con y sin concierto), a menudo por desconocimiento, basados en el tópico de que "si cuesta mucho, seguro que es mejor".