Al menos 4 adolescentes habían sido detenidos ayer por la tarde por su presunta implicación en el homicidio de Jonatan Gómez Iglesias, de 25 años, la madrugada del domingo en la Llana de Afuera. El quinto arrestado, cronológicamente el primero de todos, quedó en libertad esa misma noche, según confirmó el mismo a este periódico, porque ni siquiera se encontraba en la zona cuando ocurrieron los hechos. S.A.P., J.L.S., H.E.R. y otro individuo cuya identidad no ha trascendido han sido identificados como sospechosos de una agresión colectiva en la que pudieron participar hasta 7 personas, según declaraciones de algunos testigos, por lo que todavía podría producirse algún arresto más en las próximas horas. También han trascendido los antecedentes de uno de ellos, H.E.R., por malos tratos en el ámbito familiar y atentado contra agentes de la autoridad. De su comportamiento violento pueden dar fe su madre y los policías que acudieron a mediar y que acabaron por detenerle, el pasado mes de agosto, en un domicilio del barrio San Pedro de la Fuente. La mujer le había quitado las llaves para impedir que volviera a entrar en el piso, medida a la que el joven reaccionó con violencia contra ella y destrozando el mobiliario de la casa. Cuando llegaron los funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía y se interpusieron entre ambos, recibieron puñetazos y golpes varios hasta conseguir reducirle. Y a golpes acabó la vida de Jonatan Gómez Iglesias, casado y con niño de apenas 4 años. Su funeral se celebró ayer por la tarde en el Tanatorio de la Funeraria San José, con la asistencia de centenares de personas. Al final de la ceremonia religiosa, 2 portavoces de la familia expresaron su dolor y rabia, al tiempo que mostraron su confianza en las autoridades y en la justicia para esclarecer la inexplicable muerte de Jon. Al parecer, el joven se dirigía a casa hacia las 4.45 horas del domingo. Un grupo de individuos le abordó, junto a uno de los arcos que conecta la Llana de Afuera con la de Adentro, y comenzó a golpearle. La víctima intentó retroceder hacia el pub 7,70, posiblemente con la intención de pedir ayuda, pero cayó al suelo y quedó inconsciente junto a un banco de piedra. Las cámaras de grabación del bar Terminal, ubicado en la esquina de enfrente, captaron la escena pero, según algunas fuentes, en las imágenes solo se distinguen bultos en movimiento. Buscan al autor material Los esfuerzos de los investigadores se centran ahora en tratar de determinar la implicación de cada uno de ellos y, sobre todo, quién asestó el golpe homicida al joven, camarero en el bar La Espadería, en la Llana de Adentro, desde hace unos 4 años. En esta tesitura, parece más que probable que la Policía Judicial agote el plazo máximo de detención en Comisaría antes de la puesta a disposición judicial de los jóvenes. Todos ellos son españoles, residen en Burgos y pertenecen a un grupo de amigos próximo a C.F.H., de 20 años. Sus iniciales fueron las primeras en ser relacionadas oficialmente con este suceso, pero él mismo se puso en comunicación ayer con este periódico para explicar que quedó en libertad sin cargos. «Alguien me implicó y se pensaban que era culpable, pero cuando vieron lo que había, me dejaron marchar», explica para asegurar que ni siquiera estaba en las Llanas cuando ocurrió la agresión. «Me marché antes a casa de un amigo», sostiene para asumir que conoce a algún sospechoso. Él fue arrestado a las 17.30 horas y a las 22.30, explica, abandonaba las dependencias policiales. Al parecer, en ellas se encontraban ya 2 adolescentes. Durante la madrugada de ayer se les unió otro y, por la tarde, un cuarto sospechoso.
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Prisión sin fianza para tres de los detenidos por la muerte del camarero en las Llanas.
Por cierto, he leído en algunos sitios que se hablaba de ajustes de cuentas y cosas así. Para nada, este chico trabajaba de día en una fábrica y de noche los fines de semana en un pub para sacar un extra (por aquello de cuidar a la familia). La causa fue de lo más absurda: no les quiso dar un cigarrillo y cuando lo insultaron, les recriminó su actitud. Si esta labor la hubieran hecho sus padres, quizá ahora Jon no estaría muerto.
Al menos son mayores de edad y pagarán el crimen.