La calidad de la escuela concertada
He leído un interesante, aunque no muy novedoso artículo en El País, que lleva por título La clase perdedora. Digo que no es muy novedoso en cuanto a su contenido, porque cualquiera que haya tenido una inquietud en el área de educación se ha planteado en numerosas ocasiones temas como éste.
Lo que el artículo viene a decir, resumiendo mucho, es que se establece la cultura de los padres como un buen predictor del éxito escolar (o del fracaso, según se mire). Quienes han seguido este blog saben que estuve el año anterior destinada en un instituto de educación secundaria de una zona rural de Castilla. Confirmo que es difícil sacar adelante a chicos que jamás han mostrado el más mínimo interés por la cultura. En la mayoría de las casas de estos alumnos el único libro que decoraba el salón era la Sagrada Biblia -eso sí, en edición de lujo- y los periódicos que utilizábamos como parte del programa "Aprender con el periódico" no se los llevaban a casa ni para envolver el bocadillo. Para eso está el "flin" que es mucho más limpio.
Estos alumnos son los que contestaban a "¿Sabéis que es GAZA? " con un "Pues claro, los de la leche... ganadería zamorana". Algunos, sin embargo, brillaban. Generalmente eran los hijos de los funcionarios, los médicos y enfermeras, los empleados de los bancos, etc. pero también alguna perla con doble valor por las condiciones desfavorables que había en casa. Gracias a estas perlas se encuentra motivos para luchar hasta la muerte por una educación de calidad para todos.
Saco, textualmente, un párrafo del citado artículo en el que parece que han descubierto la pólvora:
No es un secreto que los alumnos de los colegios privados (independientes y concertados) obtienen, por lo general, mejores promedios que los de las escuelas públicas, aunque tampoco es evidente que esos resultados reflejen mejoras educativas. "Los centros privados pueden conseguir un mejor clima escolar por la vía de concentrar alumnos de características parecidas, pero el rendimiento académico de los adolescentes de los centros públicos sería, incluso, superior si se descontaran los factores socioeconómicos", sostienen Calero y Escardíbul. Así, la supuesta "calidad" educativa de esos centros no sería otra cosa que la "calidad" cultural y económica de los padres que llevan a sus hijos a esos colegios.
He ahí lo que muchos llevamos tiempo y esfuerzo intentando contarle al mundo. Las diferencias entre resultados en colegios concertados y públicos no es una diferencia en la calidad de la educación que, en mi opinión, se decanta favorablemente hacia la pública con una selección del profesorado basada en méritos y que está dotada de muchísimo mejor material e instalaciones; las diferencias, digo, aparte de la "inflación" de notas que sufren los alumnos de los concertados (visto con mis propios ojitos), es la selección de clases.
En gran parte de la escuela concertada lo que se compra no es la calidad de su sistema pedagógico sino el pretigio y los compañeros de los hijos.
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En un mundo sin melancolía los ruiseñores se pondrían a eructar.
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mujerteniaqueser dijo
En general es bastante cierto lo de las escuelas privadas o concertadas. También pasa en las universidades privadas (estoy harta de encontrarme con gente en mi profesión que no tiene ni pajolera, pero eso sí, con expedientes brillantes en sus universidades de pago).
También es cierto que hay algunas (pocas) excepciones. Algunos liceos o algunos colegios mega-caros sí que son buenos. Yo hice la EGB en un concertado (porque era gratuita) pero luego para el instituto me cambié a uno público porque mis padres no podían soportar el gasto que suponía el BUP y el COU en el centro donde estudié la EGB. Este centro concertado se enorgullecía de colgar el cartelito de "100% de aprobados en Selectividad" todos los años y normalmente la gente sacaba mejor nota en la Selectividad que su media del expediente académico. Eran muy duros con las notas allí y exigían mucho. Entre mis compañeros de clase del colegio, y gracias al Facebook, he descubierto que practicamente todos fueron a la universidad y ahora son médicos, informáticos, profesores, enfermeros, arquitectos, ingenieros, etc. En cambio, de mi promoción del instituto solo yo conseguí ir a la universidad (otras dos personas fueron a una universidad de pago porque la nota no les llegó para Magisterio, así que imagínate).
El ejemplo contrario era otro colegio (este sí que era 100% privado) que había en el barrio y que muchos padres pensaban que era mejor que en el que yo estudié solo porque allí llevaban uniforme y nosotros no lo llevábamos. Aparte de caro, ese colegio era malo como él solo y me consta que estaba lleno de cenutrios que a día de hoy no se han comido un rosco.
Los padres son muy importantes en la educación de los hijos y estos se dan cuenta de la predisposición que tienen (o no) sus padres o el interés para que el niño estudie. Pero creo que ahora también hay un fenómeno en este país que antes no pasaba: hay muchas familias de paletos podridos de dinero, tales como constructores, poceros, familias de albañiles, etc; todo ese sector de la construcción que tan lucrativo ha sido para algunos estos años atrás. ¿Tú crees que si esa gente envía al niño al colegio privado servirá de algo? Lo único que cambiará es que el niño no tendrá que compartir pupitre con moros, rumanos o negros, pero dudo mucho que tenga interés en algo que los analfabetos funcionales de sus padres no han necesitado para ganar dinero a espuertas.
8 Abril 2009 | 01:33