LA RIBERA DEL DUERO
La unión de la viña y el vino con la Ribera del Duero data de hace más de 2000 años. Así lo muestra el mosaico romano descubierto en Baños de Valdearados durante la vendimia de 1972. El personaje central de este mosaico de 66 metros cuadrados de superficie es el Dios Baco que toma con su mano derecha a Ariadna y con su brazo izquierdo abraza a Ampelos. Se trata del mosaico romano con alegorías báquicas más grande de la península y mejor conservado.
Sin embargo, es en pleno medievo, concretamente entre los siglos X y XI, cuando esta temprana vinculación se consolida coincidiendo con la fundación d elos núcleos de población más importantes de la zona como San Esteban de Gormaz, Roa o Peñafiel.
En el siglo XIII aparecen las primeras bodegas excavadas en el interior de algunas villas. El vino y los viñedos se convierten en parte fundamental del desarrollo cultural y económico de la Ribera; tanto es así que se incrementa la producción, se intensifica el comercio local y comienza la exportación al resto de Castilla.
En el siglo XV se crean las Ordenanzas de Castilla y León, en las que se establecen medidas relativas al control de la producción, al comercio frente a vinos estranjeros y otras de carácter fiscal.
Auge, prosperidad, a veces declive (como durante los siglos XVII y XVIII), la historia de la Ribera del Duero ha ido paralela al fruto de estas cepas que han marcado el paisaje, la cultura, la personalidad de sus gentes, sus hábitos sociales, su arquitectura...
Hoy, con la introducción de las más modernas tecnologías para la elaboración del vino, el establecimiento del Reglamento de la Denominación de Origen Ribera del Duero, la puesta en marcha de nuevas prácticas de cultivo y la generalización de los métodos de crianza, la Ribera del Duero es sinónimo de calidad. Una calidad que, sin duda, también forma parte de nuestra historia.
Consejo Regulador de la Denominación de Origen RIBERA DEL DUERO.


En un mundo sin melancolía los ruiseñores se pondrían a eructar.
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jotatrujillo dijo
Excelentes vinos. Pero no sería buen hijo si no dijera que casi a la altura de los de Valdepeñas. Jajaja.
Un abrazo.
11 Septiembre 2008 | 12:05 PM