La encuesta del Ministerio de Educación también pone de relieve que "el 80% de los alumnos rechaza las conductas violentas". Sin embargo, un 3,8% declara haber sufrido a menudo o muchas veces acoso en los dos últimos meses, y un 2,4% reconoce que ha sido acosador.
Otras características que hacen a las víctimas más vulnerables, según los acosadores, son "que están aisladas" o "que no se defienden". Los alumnos extranjeros tampoco salen bien parados en esta ocasión. Casi un 18% de los acosadores admite que los alumnos gitanos o que proceden de otro país pueden ser víctimas más fácilmente. El mismo porcentaje piensa que el color de piel es una característica relevante.
Díaz-Aguado considera que los resultados, que están en la línea de estudios anteriores como el realizado por el Defensor del Pueblo sobre violencia escolar en 2006, indican que "ha habido un avance importante en la prevención y el tratamiento del acoso escolar". Los alumnos se muestran mucho más dispuestos que antes a recurrir a los profesores.
El trabajo también indaga en el tema de la violencia de género. Los expertos dicen que en las escuelas se ha avanzado mucho en materia de igualdad, algo que corrobora la directora de este estudio. Ha disminuido el número de alumnos que justifican la violencia contra las mujeres. Sin embargo, todavía un 4% cree que es razonable que un hombre agreda a su mujer o a su novia cuando ella decide dejarle. Esto implica un riesgo claro de que se acabe reproduciendo la violencia de género, según Díaz-Aguado. El 7% de los encuestados considera que "el hombre que parece agresivo es más atractivo".


Ah, se me olvidaba. Publicado hoy en El País. Si visitáis su web, no dejéis de leer los comentarios. Merecemos que las hormigas hereden la Tierra.
El gordo de mi clase vivía un infierno. Evidentemente, otros seres que no cumplían los requisitos de "normalidad" que se exigen en toda aula también vivían entre las sombras de los pasillos, deseando que acabara la jornada, el curso, que cerraran el colegio o la vida en general. Pero el gordo era el que se llevaba siempre la peor parte: cada día, cada hora, cada año hasta finalizar los estudios. Sufrió una depresión que le llevó a dejar de lado toda higiene personal, modales, no hablaba...
Entonces buscó a otras víctimas para liberar la rabia que llevaba dentro, siempre más débiles que él, y siempre chicas, pero su venganza no completaba la masacre moral que le hacían a él. Pero si a alguien se le ocurría defenderlo, lo masacraban igual. Un desastre. Cómo me alegro de que acabara aquella época, y supongo que él estará más aliviado aún.
Eso me recuerda a la película "Cobardes", que hace no mucho estrenaron en el cine... Está interesante, por si os animáis.