El acoso escolar afecta por primera vez, y de forma llamativa, a los alumnos con unos kilos de más. Casi un 30% de los acosadores justifica su actitud frente al compañero porque "está gordo", y la misma percepción tienen las víctimas. Esto puede deberse, según la directora del estudio del Observatorio Estatal de la Convivencia, María José Díaz-Aguado, a un cambio de valores que presta cada vez más atención a la imagen física.

La encuesta del Ministerio de Educación también pone de relieve que "el 80% de los alumnos rechaza las conductas violentas". Sin embargo, un 3,8% declara haber sufrido a menudo o muchas veces acoso en los dos últimos meses, y un 2,4% reconoce que ha sido acosador.

Otras características que hacen a las víctimas más vulnerables, según los acosadores, son "que están aisladas" o "que no se defienden". Los alumnos extranjeros tampoco salen bien parados en esta ocasión. Casi un 18% de los acosadores admite que los alumnos gitanos o que proceden de otro país pueden ser víctimas más fácilmente. El mismo porcentaje piensa que el color de piel es una característica relevante.

Díaz-Aguado considera que los resultados, que están en la línea de estudios anteriores como el realizado por el Defensor del Pueblo sobre violencia escolar en 2006, indican que "ha habido un avance importante en la prevención y el tratamiento del acoso escolar". Los alumnos se muestran mucho más dispuestos que antes a recurrir a los profesores.

El trabajo también indaga en el tema de la violencia de género. Los expertos dicen que en las escuelas se ha avanzado mucho en materia de igualdad, algo que corrobora la directora de este estudio. Ha disminuido el número de alumnos que justifican la violencia contra las mujeres. Sin embargo, todavía un 4% cree que es razonable que un hombre agreda a su mujer o a su novia cuando ella decide dejarle. Esto implica un riesgo claro de que se acabe reproduciendo la violencia de género, según Díaz-Aguado. El 7% de los encuestados considera que "el hombre que parece agresivo es más atractivo".