Como
todos los años, cuando se convocan oposiciones para profesores de
enseñanzas primaria o medias el fantasma del paro para los interinos
recorre todos los centros docentes. Las burocracias sindicales,
explotando este temor, lanzan consignas acerca de la convocatoria de
procesos extraordinarios para convertir a los interinos en funcionarios
de carrera, propuestas para "estabilizar" las listas de interinos y
otra serie de retahílas para marear la perdiz y quedar muy bien delante
de interinos que pagan sus cuotas de afiliado. Los planteamientos son,
en todo caso, oportunistas, demagógicos y para nada abordan la
problemática general de la interinidad y del acceso a la función
docente.

En
esta situación ANPE, CC.OO., CEMSATSE, CSI-CSIF, STE-CLM y FETE-UGT
firman con la Consejería de Educación un acuerdo que supone un cierre
efectivo de las listas de interinos, proponiendo una primera lista con
todos aquellos interinos que hayan trabajado para la Comunidad, dejando
para una segunda lista a aquellos que no hayan trabajado y a los que se
presenten a las oposiciones y aprueben los dos exámenes, y una tercera
para los que aprueben el primero.


Esto supone, a nuestro parecer, crear un "cuerpo de interinos" que dará
lugar, como ya hemos visto en otras comunidades que han cerrado sus
listas, a una situación en la que los primeros interinos de la lista no
desearán aprobar, ya que si aprueban pueden estar muy lejos de su
casita, mientras que estando los primeros se pueden quedar en las
capitales de provincia (¡en Andalucía los interinos de listas cerradas
hicieron huelga para que no se convocaran oposiciones!). Además –y esto
es lo más grave- supone cerrar la puerta a los recién licenciados que
aunque tengan un brillante expediente y un examen de oposición con una
media de diez, se quedarán haciendo cola a ver si algún año cae una
sustitución de quince días.

Pero,
además, no contentos con esto, los burosindicatos están pidiendo un
nuevo proceso extraordinario, parecido al de 1991-93 para hacer
funcionarios a sus interinos. El Ministerio de Cultura en una nota a
los burosindicatos les informa que es imposible un nuevo proceso
extraordinario, pues ya se realizó uno, y mucho menos una "doble vía".
Pero invita a estos a revisar el Real Decreto 850/93, revisión que
tendería a "la modernización de las pruebas y su vinculación con la
práctica docente, a reforzar el concurso-oposición como sistema de
ingreso, a la adaptación, en consecuencia, de los temarios establecidos
para cada una de las especialidades y a la búsqueda de la congruencia
de dicho sistema con los principios rectores de la Ley de Calidad".

Es decir, reducir a la mínima expresión los conocimientos para
así poder meter más fácilmente a los que desde hace muchos años no han
podido o no han querido aprobar.

Esto se puede leer aquí. Las medidas que proponen pueden gustar más o menos, pero lo que dicen ahí arriba es así y es una vergüenza.