A la sombra de su famoso monasterio benedictino se extiende el casería de una localidad que conserva buena parte de su antiguo esplendor como núcleo comercial y artesano. La villa de Santo Domingo de Silos, rodeada por un llamativo paisaje al que dan forma las ásperas montañas que custodian la cabecera del valle del río Mataviejas, aún trasluce su estructura de núcleo medieval amurallado en el que se entremezclan las construcciones de sabor popular con las nobles casonas blasonadas.

Cómo llegar:
Hay que salir de la ciudad de Burgos con dirección a Madrid y a la altura de Lerma dejar la autovía A-I para desviarse por la señalizada carretera provincial que conduce hasta Santo Domingo de Silos. Lo mejor es utilizar alguno de los aparcamientos situados a la entrada de la localidad e internarse caminando en su caserío.