A esta calle honrada señores llegamos. A cantar las marzas licencia tenemos del señor alcalde, y de todo el pueblo. Si las cantaremos ó las dejaremos. Con licencia de ellos cantarlas queremos.
En el año 1910 aparece por vez primera la palabra marza, en un diccionario de la lengua española, que daba dos acepciones de la misma:
a) copla que en la Nochebuena, en el Año Nuevo y en la de los Santos Reyes van cantando por las casas de las aldeas, por lo común en la corralada, unos cuantos mozos solteros.
b) obsequio de manteca, morcilla, etc., que se da en cada casa a los marzantes para cantar o para rezar.
Hoy en día el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define a las marzas como cantos populares en alabanza a la primavera y como obsequio de manteca, morcilla, etc., que se da en cada casa a los marzantes.

La última noche de febrero y la primera de marzo son las fechas que definen las marzas en su sentido más conocido. Aunque también se practican modalidades estructuralmente semejantes a este tipo de canto como los de Reyes o Águedas.
El grupo de marzantes -personas que realizan las marzas- estaba compuesto por varones, ya que la costumbre de las marzas no consiente más que a mozos solteros participar de éstas. El canto es una ronda petitoria para sacar viandas para la cena o comida al día siguiente.
La tradición dice que al anochecer recorrían una por una todas las casas de los vecinos pidiendo el aguinaldo a cambio de los cantos que entonaban. Lo primero que hacían era pedir permiso, comunicándolo oralmente al alcalde, al cura o al maestro del lugar. Una vez obtenido, los marzantes, encabezados por
el mozo soltero más viejo, abrían la ronda a base de grandes voces que alertaban a los vecinos para que no se fueran a la cama antes de tiempo. A cambio de sus cantos, los marzantes recibían un donativo en especie o en metálico que la familia de la casa daba a los mozos.
Desde las década de los ochenta se viene celebrando el Festival de las Marzas en el Polideportivo Municipal de El Plantío. A través de este festival, los organizadores recuerdan el tradicional canto de Las Marzas, muy arraigado en la provincia burgalesa y celebrado cada año la última noche del mes de febrero. Además de refrescar la memoria sobre esta costumbre, el festival repasa otras, también ancestrales, que se realizan el resto de los meses del año.
Esta vez, la cita será el día 4 de marzo a partir de las 19:30 horas. Más de 350 bailarines y 100 músicos pertenecientes a Danzas Burgalesas Justo del Río, Danzas Burgalesas Tierras del Cid, Danzas Castellanas Diego Porcelos, Estampas Burgalesas, Grupo de Tradiciones los Zagales, Condestables de Castilla,
Grupo de Tradiciones Los Zagales, Grupo de Danzas Nuestra Señora de las Nieves, Danzantes de Burgos, Amigos de la Dulzaina y otras agrupaciones dedicadas al folclore, a la danza y la música estarán presentes en el acto.