He sabido que algunos familiares de los ancianos que tienen plaza subvencionada por la Gerencia Territorial de Servicios Sociales en la Residencia Élite de Rabé de las Calzadas (Burgos) va a dirigir un escrito -no quiero pensar en quién puede haber dado el dictado de tal escrito- a la Junta de Castilla y León para solicitar que sus familiares sigan allí.

Después de los hechos por los que fueron sancionadosaún hay quien se deja engatusar para evitar que a su mismísimo padre le lleven a un sitio muchísimo mejor donde estarían mejor atendidos o, por decirlo finamente pero que se me entienda, estarían simplemente atendidos en sus necesidades más básicas para la realización de las actividades de la vida diaria: leáse, por favor, ASEO, ALIMENTACIÓN, VESTIDO. Vamos, "lo mínimo exigible".

Ante esta respuesta estúpida -que será desoída por la Junta puesto que los informes existentes resultado de las inspecciones realizadas por sorpresa y en las que se constataron los hechos que fueron denunciados y algunos otros más, señores, no pueden desaparecer; están ahí, para lo bueno y para lo malo, como el matrimonio- sólo puedo volverme aún más cínica.

¿Qué se puede esperar de una persona que impide que a su padre lo cuiden bien? Impide, ¿eh? que el cambio les sale gratis. Si no hay más que ver que el mundo está lleno de filántropos...

Como decía mi abuela, que era una sabia mujer, Dios da bragas a quien no tiene culo.