Hermann Ebbinghaus era un autodidacta. Estudió filosofía, el inconsciente según Hartmann, la Psicofísica de Fechner y, totalmente decidido a que lo contrataran como profesor universitario, harto de ser el tutor personal del principito Waldemar, realizó una serie de experimentos sobre la memoria.

Como único sujeto experimental de sus estudios: él mismo. Se decidió claramente por la búsqueda de evidencias empíricas, objetivas y conductuales. Utilizaba como material listas de sílabas sin sentido (BRA, BLE, PIN, COD, TER...) pero pronunciables en el primer intento de estudiar experimentalmente la memoria humana y, probablemente, el intento más reconocido y fecundo en cuanto a investigación generada posteriormente a partir de él, especialmente en las tradiciones asociacionista y funcionalista.

Ebbinghaus es deudor y seguidor de Darwin, Aristóteles, Fechner y Spinoza. Es difícil enmarcarlo dentro de una escuela, aunque a partir de él se configurara con fuerza la corriente funcionalista.

Ante todo, su obra Sobre la memoria fue el primer trabajo experimental en la Psicología moderna sobre un dominio enteramente psicológico y no prestado de otras ciencias.