¡Pobre Rodia! Hay que tener rasgos psicopáticos de más hondo calado para cometer un crimen y quedar sin castigo. Si ya lo sabía Fedor cuando te hizo coger el hacha y dirigirte a casa de la usurera: La ibas a cagar. ¡Ah, el remordimiento! Cargar con la culpa en solitario enferma a cualquiera de los nervios.
Se te ocurrió que pertenecías a un tipo especial de individuos. Los seres extraordinarios, los destinados a hacer algo grande para la Humanidad, tienen derecho a decidir si deben "salvar ciertos obstáculos". ¿Cómo se podía tolerar tanta miseria?
Creías terminar con algo externo y te estabas dilapidando a ti mismo. No se puede ignorar la existencia de leyes universales, metafísicas, que están por encima de la tuya propia.
"El que tiene conciencia sufre al reconocer su error, ése es su castigo, independientemente de las galeras", como tú mismo dijiste.


Que grandísma obra. Y que grande la vuelta de tuerca que Woody Allen le dió a la idea de Castigo en su Mach Point: más castigo que el castigo es no tener castigo. Ufff.
Tienes razón, Match Point es una grandísima obra. Ah, que te referías a Crimen y castigo. Je,je,je supongo que a las dos. Gracias por recordarme la película, no las había relacionado.
Primero Delito y Faltas y después Match Point. Dicen que hubo un tiempo en el que Mel Brooks y Woody Allen se pasaban el día discutiendo sobre quien de los dos admiraba más a Dostoievski. A tenar de los resultados, parece que el segundo.
Crimen y Castigo fue mi libro favorito durante mucho tiempo. Si no me decido a releerlo es por miedo a que la segunda vez no me guste tanto.
Aquellos delirios de Rodia sobre los hombres ordinarios y los extraordinarios me parecieron geniales. También la descripción del complejo de culpa y la megalomanía.
Muchas veces se describe esta obra como un retrato psicológico excelente. Hay quien incluso habla de la mejor novela policíaca jamás escrita. Para mí fue mucho más. Para mí Crimen y Castigo es un retrato sociológico desgarrador sobre la miseria de San Petersburgo en el siglo XIX. También un relato maravilloso sobre el nihilismo y los grandes debates filosóficos de finales del XIX. Para mí es una obra total.
Lázaro Carreter decía que es la novela más triste de la historia de la literatura universal. Puede ser, aunque al final hay redención...
La única lástima es que Dostoievski siempre se vio obligado a escribir sus novelas por entregas y bajo los dictados de su maquiavélico editor. De ahí esas escenas rosas que tanto detienen la acción. Qué pena. Como el mismo Dostoievski decía: "Si yo hubiera tenido las posibilidades económicas de un Turguienev, creo que podría haber pasado a la posteridad".
La autoestima de Dostoievski siempre estuvo por los suelos...