o gente podrida de dinero que no tiene nada mejor con lo que entretenerse, ya ves tú, que calentando las frías noches de invierno de los indigentes.

Esta tal María Rosario sólo cometió el pecado, al parecer, muy grave, de no pertenecer a la misma clase social que estos hijos de la grandísima puta que luego salen en televisión sorbiéndose los mocos y diciendo "que les fue la mano". Será por haber estudiado en un colegio de los públicos, al mogollón, que a mí tal excusa me parece no sólo insuficiente sino claramente insultante.

¿Nos vamos a acordar pasado mañana entre turrón y mazapanes, estatutos y productos catalanes de este suceso? ¿Realmente todas las vidas valen algo? ¿Les darán algo más que una palmadita en la espalda a estos jóvenes -sólo uno es menor- inhumanos y violentos?

Esta vez, todo está grabado, que ningún juzgado popular considere que las pruebas son insuficientes... O, si no, ¿será verdad que tanto tienes... tanto vales...?