La Coctelera

Categoría: PSICOLOGIA

Terapia Asistida por Animales

La Terapia Asistida por Animales ayuda a combatir o paliar ciertas enfermedades y discapacidades. La presencia de mascotas en el tratamiento terapéutico conlleva beneficios para la salud física y mental.

En el plano físico:
- Mejora las habilidades motoras refinadas.
- Mejora el equilibrio estático.
- Perfecciona el manejo de la silla de ruedas.
- Proporciona apoyos puntuales.

En el plano educativo:
- Aumenta el vocabulario.
- Ayuda a potencia las memorias a corto y largo plazo.
- Impulsa los conocimientos de conceptos como el color, el tamaño y la forma.

En el plano emotivo:
- Estimula la actividad física.
- Alienta la interacción social.
- Aumenta la interacción con los educadores y terapeutas.
- Mejora la predisposición para involucrarse en las actividades de grupo.
- Potencia la percepción del ocio.

En la salud mental:
- Potencia la capacidad de atención.
- Reduce la ansiedad y el estrés.
- Refuerza la autoestima.
- Mitiga el sentimiento de soledad.
- Fomenta las interacciones verbales entre los participantes.

Percepción y significado

Estamos tan acostumbrados a darle un significado a la información que nos llega que damos por sentado que es un proceso de lo más simple. Sólo somos conscientes de nuestros esfuerzos cuando la información que se nos presenta, el estímulo, es tan inusual que tenemos que conferir un significado de modo Activo.

Sin embargo, los procesos utilizados para asignar significado de manera prácticamente automática al leer, por ejemplo, la palabra "libro" o al intentar descifrar el volante del médico son casi los mismos.

Asignar significado a los estímulos que nos llegan dependerá de tres cosas:
1. La naturaleza del estímulo.
2. Nuestro conocimiento previo.
3. El contexto en que se produce el estímulo.

Evidentemente, si no vemos, no hay percepción visual.

Igualmente, si no hay conocimiento previo no podríamos asignar significado a la estimulación recibida: Pensemos por ejemplo en lo inútil de escuchar un discurso radiofónico en ruso si no se conoce la lengua. Pensemos, mejor aún, en lo inútil que es rellenar la cabeza hueca de algún estudiante en un empeño estúpido por empezar la casa por el tejado.

Por último, sin información contextual, la búsqueda en nuestro conocimiento previo se hace de forma mucho menos eficaz. Miremos la variedad de palabras polisémicas que tenemos en castellano (banco) y la importancia que tienen los elementos contextuales para identificar con rapidez y eficacia el significado que le corresponde.

La aportación de Ebbinghaus al estudio de la memoria

Hermann Ebbinghaus era un autodidacta. Estudió filosofía, el inconsciente según Hartmann, la Psicofísica de Fechner y, totalmente decidido a que lo contrataran como profesor universitario, harto de ser el tutor personal del principito Waldemar, realizó una serie de experimentos sobre la memoria.

Como único sujeto experimental de sus estudios: él mismo. Se decidió claramente por la búsqueda de evidencias empíricas, objetivas y conductuales. Utilizaba como material listas de sílabas sin sentido (BRA, BLE, PIN, COD, TER...) pero pronunciables en el primer intento de estudiar experimentalmente la memoria humana y, probablemente, el intento más reconocido y fecundo en cuanto a investigación generada posteriormente a partir de él, especialmente en las tradiciones asociacionista y funcionalista.

Ebbinghaus es deudor y seguidor de Darwin, Aristóteles, Fechner y Spinoza. Es difícil enmarcarlo dentro de una escuela, aunque a partir de él se configurara con fuerza la corriente funcionalista.

Ante todo, su obra Sobre la memoria fue el primer trabajo experimental en la Psicología moderna sobre un dominio enteramente psicológico y no prestado de otras ciencias.

El proceso mental

Seguramente, si nos ponemos a pensar en cómo funciona cualquier objeto de la vida cotidiana, encontramos pronto la solución a la incógnita de su funcionamiento.
Pensemos, por ejemplo, en una bicicleta. Es necesario empujar el pedal hacia abajo, así gira una rueda dentada gracias al movimiento del brazo del pedal, etc. Puede repetirse esta operación con cualquier utensilio mecánico que conozcamos.
No podemos decir lo mismo del funcionamiento mental. Lamentablemente, no es algo tangible y no es tan sencillo observar sus componentes procesales.
Hay quienes son de la opinión de que nuestra experiencia nos permite comprender cómo funciona la mente, incluso en términos científicos. De hecho, en los primeros tiempos de la psicología experimental el único
método del que disponían era la introspección.
En algunas ocasiones sí se puede decir cómo se ha llevado a cabo una operación cognitiva a través de este método.

Por ejemplo, si alguien nos pregunta qué letra va antes de la J, la mayoría de nosotros hará un recitado mental de un trocito del alfabeto.
Sin embargo, la introspección es una técnica poco adecuada para este fin por dos razones. La primera de ellas, que muchos de nuestros procesos mentales no son enteramente conscientes. ¿Cómo conseguimos comprender lo que nos dice nuestro compañero de trabajo? ¿Qué ocurre en nuestro cerebro para originar el proceso de comprensión? Una segunda razón, más académica, es que los resultados introspectivos son difícilmente evaluables. Así, se hace necesario acudir a otros métodos.
Surge así el enfoque del procesamiento de la información relacionando actividad mental y cerebro. Lógicamente, no se conoce de modo preciso cómo se realizan las funciones en el cerebro, pero sí se puede suponer, por ejemplo, que almacenamos datos en la memoria. Las tareas de los psicólogos cognitivos serán ahora establecer qué factores influyen en cómo se almacenan esos datos, en qué etapa del proceso se recuperan, si se facilita el proceso de recuperación variando los modos de codificación, etc.
De lo que se trata, en definitiva, es de conocer por un lado los modelos de proceso o modos detallados de cómo las personas realizan la actividad mental y, por otro, los componentes funcionales del sistema de procesamiento.

Chomsky y la psicolingüística

Las teorías de Chomsky con respecto al lenguaje, así como sus críticas a la lingüística estructural y a la psicología conductista tuvieron resonancia en ámbitos mucho más extensos que las facultades de psicología.

El lenguaje es, para Chomsky, un sistema sometido a reglas y su teoría se centra, por tanto, en averiguar el tipo de conocimiento que tiene que tener un hablante para poder producir y comprender un número infinito de discursos. Estas reglas sólo pueden ser formuladas a partir de hipótesis de computación.

El sistema de conocimiento de lenguaje es innato. Existiría una Gramática Universal formada por parámetros y principios a fijar desde la evidencia externa.

¿Qué Computar? El sistema de conocimiento del que dispone el hablante de una lengua concreta.
¿Cómo? La manera en que se adquiere y se usa para comprender la lengua y para producir el discurso. Este sería el nivel algorítimico.
Existe aún un tercer nivel, el de implementación en un sistema físico, en este caso el cerebro.

La teoría lingüística es una teoría de cálculo, la Psicolingüística se ocuparía del nivel algorítimico y la Neuropsicología del nivel de implementación.

Las oraciones difieren en el numero de reglas transformacionales utilizadas para generarlas y, cuántas más transformaciones, más tiempo tardan en ser procesadas.

A finales de los años 70, los psicolingüistas abandonaron la hipótesis de la competencia (aunque parece que algunos autores como Bresnan vuelven a utilizarla como hipótesis metodológica) al hallar que un hablante de una lengua no usaba la información de la gramática mientras intentaba comprender, sino que usaba heurísticos. Es decir, que la gramática sólo se usaba cuando los heurísticos fallaban.

Estos enfrentamientos entre lingüistas y psicólogos no dejan de ser fructíferos para el estudio de la actividad mental así como fue sumamente importante para el avance de las ciencias cognitivas la crítica feroz que hizo del conductismo y su interpretación de la conducta en base exclusivamente de estímulos y respuestas.

Para quién tenga dudas, sí, es el activista político pero merece ser reconocido también por sus aportaciones a la ciencia.

Külpe y la escuela de Wurzburgo

El grupo de Wurzburgo comienza sus investigaciones en el contexto de una Alemania dominada, en términos de estudios psicológicos, por Wilhelm Wundt, quien proclamaba una Psicología del Contenido oponiéndose al estudio de los procesos mentales superiores por considerarlos científicamente inabarcables.

Es en 1879 cuando otro psicólogo alemán, Hermann Ebbinghaus demuestra la posibilidad de estudiar experimentalmente un proceso mental superior innegable: la memoria.

Animados por los experimentos de Ebbinghaus, Külpe y su grupo centran sus estudios en el más controvertido de los procesos mentales: el pensamiento.

Para Wundt , con quien Külpe estudió en Leipzig durante muchos años y al que consideró siempre su maestro, todo contenido de la mente era sensorial. Para la Escuela de Wurzburgo, existen estados de conciencia inanalizables e indescriptibles que llamarían pensamientos sin imágenes.

El método utilizado por esta escuela consistía en la aplicación sistemática de la autoobservación, lo que se ha dado en llamar método de la introspección experimental sistemática, con el que llevaban a cabo experimentos más complejos requiriendo al sujeto que, incluso, "pensara". Pensar y observar los pensamientos. Según Külpe, primero se hace lo uno y luego lo otro porque ambas cosas a la vez, es imposible.

A través de estas variaciones técnicas aportan a la psicología por un lado, la existencia de contenidos mentales carentes de representación y, por otro, el rechazo al asociacionismo clásico (Hume) como única explicación de la mente. Se desplaza el foco de estudio a la acción, de la Psicología del Contenido a la Psicología del Acto.

Aunque su metodología seguía inscrita en el marco introspectivo, los resultados que obtuvieron con sus experimentos iniciarion las fisuras que darían lugar a la caída definitiva del paradigma introspeccionista.