Deberían matarme porque vuelvo a tener trabajo como funcionaria interina. Al parecer es un pecado mortal y de los peores en esta España de hoy. He sido cruelmente egoísta por llevar estudiando cuatro años una oposición que casi apruebo la primera vez y que aprobé la segunda. Lamentablemente, hay concurso también y como sólo tenía un año y pico de experiencia -y toda la formación habida y por haber- pues vuelvo a estar relegada a las sustituciones.
Consiste en estar pegado al teléfono todo el día. Menos mal que existen los móviles. Cuando te llaman, como ha sucedido hoy desde la Dirección Provincial de Valladolid, las 13.40 horas, sabes que al día siguiente a primera hora has de estar en la citada dirección a firmar tu nombramiento para, acto después, coger carretera y manta y llegar al pueblo "seleccionado". La sustitución es por una baja de enfermedad, luego en principio, poco más de 14 días. No conozco a qué se debe la enfermedad así que no sé si se prorrogará. Si no, el procedimiento comienza de nuevo con las nueve provincias de esta comunidad entrando en el bombo.
Estoy intentando encontrar un hostal donde dormir estos días porque con una sustitución tan corta no hay quien alquile nada. También habré de comer fuera o comprarme (como suelo hacer) yogures sin frío y fruta para desayunos y cenas y picar cualquier cosa a la hora de comer. La plaza es itinerante. Tengo que poner mi coche a disposición de la administración y hacer una media de 100 km semanales para ir a los pueblos de los alrededores que he de cubrir.
No me quejo, sólo expongo la situación y quisiera que me explicaran por qué tengo que pedir perdón por tan privilegiada situación. Tengo 35 años, quiero formar una familia (lo cual sería más fácil si viviera en el mismo sitio que mi pareja todos los días) y el premio por haber estudiado y aprobado la oposición es éste. Soy terriblemente egoísta porque pienso que me he ganado esto (aunque suena a empleo basura, lo he conseguido con el sudorcito de mi frente). Para quien me venga con los méritos y todo eso, tengo dos licenciaturas, un master, un doctorado, el título superior de inglés de la escuela de idiomas (y el Advanced) y el medio de francés y de alemán. No tengo ganas de contar los cursos de formación en universidades, entidades privadas, etc. Tengo muchísima experiencia en lo privado y si quiero cambiar a lo público es por dos motivos:
1) porque creo firmemente en el valor de los servicios públicos y en su calidad. En la escuela pública nadie me ordena y manda aunque, por supuesto, estemos sujetos a ciertas normas, todas ellas de sentido común. No tengo que hacer la pelota a ningún padre, dispongo de muchos y mejores medios técnicos, etc.
2) lo público me garantiza una continuidad en el trabajo que espero me lleve a la excelencia. Mediante la aceptación de estos empleos a tomar por saco de mi casa ( os recuerdo que la gente rechaza empleos a diario en el INEM porque no quiere abandonar su hogar -hipoteca que tenemos todos-) iré acumulando experiencia y puntos que servirán para acceder a una vacante un día y, si vuelvo a aprobar la oposición con mucha nota, a una plaza quizás.
No comprendo ni comparto las ¿opiniones? que se han vertido sobre el funcionariado español últimamente. Creo que obedecen a una estrategia de lavado de cerebro colectivo -y que está resultando muy bien- para recortar servicios públicos bajo pretexto de que los funcionarios somos "gentes puestas a dedo" (será a codos, en la mayoría de los casos. Pedidles cuentas a los políticos de lo que hacen con sus amigos pero no mezcléis churras con merinas, no van bien), "vagos" ( teniendo en cuenta que en mi última sustitución mi hora de salida eran las 3.30 de la tarde y me daban casi todos los días las 7... y siempre con curro para casa para intentar cubrir las carencias que ocasionan las tardanzas en cubrir las bajas..pues vaga, lo que se dice vaga, no me considero) y, sobre todo, unos privilegiados. Por habernos matado a estudiar para conseguir algo que está claramente definido desde hace mucho tiempo. Aguantando las risas de los amigos que habían buscado curros variopintos en las obras y tenían un BMW (yo tengo un R19 de hace 17 años) y un pisazo- sin pagar- en la ciudad. Por pretender dedicar una vida a una labor que sabemos que hacemos bien.
En fin, menos mal que paso de todas esas gentes y me sigo dedicando a lo que me apetece. A ayudar a mis chicos con problemas y a sus familias. Cuando, entre lloros, te agradecen la ayuda prestada y el trabajo que has hecho, te olvidas de tanto necio que sólo tiene tiempo de decir tonterías en los foros de los periódicos contra ti.
Soy de nuevo funcionaria interina.
